Técnicas utilizadas
Hasta la 7ª semana de gestación se puede utilizar tanto un método instrumental, como la aspiración, o uno farmacológico como la RU 486 más misoprostol.
De la 7ª a la 13ª semana, la interrupción del embarazo se realiza por aspiración, bien con anestesia local, sedación o general.
De la 13ª semana a la 15ª semana los métodos utilizados son los de aspiración, con ligeras modificaciones en la técnica de aspiración simple con unas cánulas especiales o el de Dilatación y Evacuación (D&E), a criterio del ginecólogo, según la valoración previa. Se recomienda anestesia general o sedación. En éste periodo puede, ocasionalmente, ser necesaria una preparación previa farmacológica del cérvix.
Desde la semana 15ª hasta la 18-19ª, depende de la valoración ginecológica que se realiza en cada caso (estado del cuello del útero, nº de hijos, edad, etc.). La técnica utilizada es la de D&E. Nuestra experiencia y la literatura, han demostrado que es la menos lesiva y la más rápida para la mujer, siempre y cuando la realicen manos expertas. Siempre con anestesia general o sedación, salvo expresa contraindicación médica. Esta técnica puede requerir con más frecuencia preparación farmacológica, de una a dos horas, del cérvix uterino.
A partir de las 19-20 semanas, la intervención se realiza en dos fases: en la primera se procede a la dilatación del canal cervical, por métodos farmacológicos y/o mecánicos, seguidamente se administra una serie de fármacos que darán lugar a la expulsión del contenido uterino. Pueden ser necesarias maniobras quirúrgicas en el momento de la expulsión. La intervención puede practicarse con una sedación endovenosa de corta duración o bien con anestesia general y en casos indicados con anestesia regional (peridural). Deberá permanecer en la clínica durante un periodo de unas 12 a 24 horas (según semanas de gestación), para control del postoperatorio inmediato y pérdida hemática.
