- Casi una de cada tres mujeres que interrumpió un embarazo no deseado no había usado anticonceptivos
ACAI presenta un informe sobre la interrupción de embarazos no deseados en España
Lunes 10 de mayo de 2010, por Elena Duque
Madrid, 10 may (10). AmecoPress. La Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo, ACAI, ha presentado esta mañana un estudio sociodemográfico sobre la interrupción de embarazos no deseados. El informe extrae que un 28,7% de la muestra no había utilizado ningún método anticonceptivo en la relación en la que se produjo la fecundación.
Sin embargo, la doctora Eva Rodríguez ha especificado que en muchos casos esas mujeres sí utilizaban anticonceptivos generalmente, y que tal omisión fue circunstancial.

De ahí que desde ACAI hagan un llamamiento a potenciar “no sólo la información sino también la formación” de la población en el uso de anticonceptivos, porque su mal uso (en el 70,9% de los casos) o la creencia de que por una vez, no pasa nada, son las razones principales de los embarazos no deseados.
El doctor Santiago Barambio ha explicado que el 66% de las mujeres interrumpieron el embarazo antes de la octava semana, periodo que se alarga hasta las 10 semanas de media en las jóvenes entre 15 y 19 años.
Este retraso responde a que “no se lo creen, porque no saben interpretar los indicios, o no se lo quieren decir a sus padres”. Para un 33,3% éste no fue su primer aborto. En un 5,5% y un 4,3% fue el tercero y el cuarto, respectivamente.
Barambio advierte de la influencia en la educación recibida, y atribuye estas circunstancias a mujeres de países donde se considera que es mejor someterse a un aborto que tomar anticonceptivos hormonales, mentalidades muy difíciles de cambiar pero por las que hay que trabajar.
Las personas inmigrantes están sobrerrepresentadas sobre el total, con un 41,3% de las intervenciones, siendo más de la mitad latinoamericanas, la población extranjera más abundante en España.
Casi la mitad de las interrupciones voluntarias del embarazo se produjeron en mujeres entre los 20 y los 29, seguida con un 17,5% por la franja de 30 a 34 años, un 14% de entre 35 y 40 años, y un 11,2 por ciento entre los 15 y los 19 años.

Sólo se ha tomado para la muestra a mujeres que interrumpieron su embarazo tras quedar embarazadas de forma involuntaria, con el objetivo de definir un perfil sobre el que poder trabajar con más efectividad en la prevención de este tipo de embarazos.
La diferencia con otros estudios nacionales estriba en que éste no incluye la interrupción del embarazo de aquellas mujeres cuyos fetos han desarrollado malformaciones que aconsejan la intervención.
Desinformación
Más de una cuarta parte de las mujeres menores de 29 años admitieron no saber cómo se habían quedado embarazadas, porque consideraron haber utilizado los métodos anticonceptivos correctamente. Esta proporción se reduce a una quinta parte entre las mujeres de 30 a 34 años, y continúa reduciéndose hasta desaparecer en las mujeres mayores de 40 años.

Terminar con la desinformación o con la falta de formación en el uso correcto de los métodos anticonceptivos es la principal línea de acción sobre la que recomienda actuar este informe, que recoge que un 20% de las encuestadas manifestaron informarse a través de sus amistades.
“Los mitos, como la necesidad de hacer un descanso en la administración de anticonceptivos orales, o los efectos secundarios” continúan en opinión del doctor Barambio ofreciendo una realidad falsa muy perjudicial para las mujeres.

El grupo de riesgo menos visible
Barambio destaca la importancia de resaltar “un grupo invisible” a la hora de trabajar en la prevención, la población sin estudios o con estudios básicos. Entre este grupo la edad más frecuente a la que optan por interrumpir un embarazo está entre los 30 y los 39 años (52%), y además suelen solicitarlo entre las semanas 13 y 16.
Un 63% ya son madres y residen fundamentalmente en el medio rural, presentando también más prevalencia de desempleo. En este grupo, el 33% no utilizó ningún método anticonceptivo.
La píldora postcoital fracasa en un 3% de los casos
El estudio se ha realizado con una muestra de 600 mujeres entre 2008 y 2009, periodo correspondiente al momento anterior a que la píldora postcoital pudiera adquirirse en las farmacias sin necesidad de prescripción médica.
A pesar de este tipo de contraceptivo, entre las entrevistadas un 15% de las mujeres que afirmaron haberla solicitado no consiguieron detener el embarazo, lo que Rodríguez ha explicado que responde a varias causas: por un lado, al mal uso de este método, no tomándolo en las primeras 72 horas o no siguiendo las recomendaciones que le acompañan; por otro, por haber mantenido relaciones de riesgo en ese mismo periodo; y por último, por la falta de éxito de este contraceptivo, certeza poco compartida entre las mujeres.
“La píldora postcoital no es efectiva en un 3% de los casos. Su seguridad es mucho menor que la de anticonceptivos como los hormonales”, ha señalado la doctora.
Menos demanda con la Ley a la vista
En la actualidad, las clínicas que realizan interrupciones de embarazo están percibiendo una menor demanda, lo que, en opinión de la doctora Rodriguez y a falta de contar con datos estadísticos, puede deberse por un lado a la menor llegada de inmigración y al regreso de muchas inmigrantes a sus países de origen, y por otro al acceso a la píldora postcoital.
Rodríguez y Barambio se han mostrado preocupados por la entrada en vigor en los próximos meses de la nueva Ley de Interrupción del Embarazo por la necesidad urgente de un desarrollo normativo específico.
Reconocen la dificultad de asistir a menores de edad, para las que la Ley establece la posibilidad de abortar a partir de los 16 años, o bien con el consentimiento paterno o materno, “pero no sabemos si notarial, presencial...”, o bien sin éste cuando la menor argumente sentirse amenazada en el seno familiar. “En ese momento todas dicen que su padre les va a matar”, resalta Rodríguez.
Barambio también ha manifestado que todavía no está claro si la sanidad pública subcontratará este servicio, pero se ha mostrado convencido de que a día de hoy no se dispone en el sistema público de la preparación y equipo necesarios para realizar este tipo de intervenciones.
Fotos: archivo AmecoPress